sábado, 18 de febrero de 2012

TAN SOLO UNA CRIATURA

Tocaba final de 2007 y nació Cris. Una criatura que, aun cuando al principio de su existencia parecía endeble,  ya a las primeras semanas de vida mostró una fuerza envidiable. Cierto es que, como todo lo recién nacido, en sus primeros pasos, nadie pensó que su avance por esta vida que nos acoge iba a ser tan robusto, tan firme.

Pero Cris no lo tuvo nada fácil para llegar con la fuerza y el vigor con la que luego se mostró, no. Sus padres, desconocidos oficialmente aunque de sobra runruneados por todos, no la reconocieron. Apenas algunos quisieron asumirla, entenderla, reconocerla como la criatura que era. Pero, por lo general, Cris sintió el desprecio de casi todo el mundo en sus primeros momentos infantiles. Muchos ni siquiera quisieron reparar en su infantil existencia.

Fue pasando el tiempo y Cris seguía creciendo; a su alrededor todo igual. La gente la miraba de reojo, intentaba esquivarla, como si fuera una apestada. Los unos la ignoraban, lo otros la veían pero no la consideraban, y algunos, los menos, notaron en ella cierto aire vil; casi nadie la apreció como un bebé. No se llegaba a atisbar en ella la hermosura del neonato. Pero Cris, con esa vitalidad con la que nació, con esa fuerza con la que empezaba a desarrollarse, se acercaba cada vez más a la gente y cada vez a más gente. Su vitalidad, sus ganas por arraigar en este mundo, le conferían un carácter digno de reconocimiento. Poco a poco la gente se fue acostumbrando a su presencia. Al fin y al cabo, aun cuándo les molestaba su presencia a unos y poco le importara a otros, tampoco les incumbía directamente el estar de la criatura.

Y el tiempo pasó y pasó. Cris, cada vez con más vigor, con más soltura, con más descaro fue entrando, a hurtadillas en algunos casos y de sopetón en otros, en todos los hogares del lugar, estrechando relaciones con cada vez más y más vecinos. Éstos, las buenas gentes del lugar que ya se habían acostumbrado a la presencia de la criatura, veían como, cada vez más, estaban pendientes de la pequeña, como cada día que pasaba, la muchacha se hacía un hueco en sus vidas. Empezaban a vivir pendientes de ella. Los envolvía, casi los aturdía con su presencia.

Nunca nadie quiso reconocer su maternidad, nunca. Pero todos creían saber quienes eran sus progenitores. De hecho, cada vez eran más los que atribuían la progenie a tal o a cual. El caso era poner nombre a los responsables genéticos de aquella criatura que había a empezado a formar parte de las casas, las vidas, los corazones de los paisanos.

La niña creció, y en el lugar su presencia lo cubría todo. Todo el mundo empezó a estar atento, estrictamente pendiente de su figura. De la criatura emanaba algo que, al tiempo que absorbía a los lugareños, los iba sumiendo en una profunda y pausada desgracia. Desgracia que mucho tardaron en reconocer como tal, pero que una vez reconocida hizo que el sentimiento hacia ella se tornara inquina. Empezaron a odiarla con todas sus fuerzas. ¿Cómo una criatura tan pequeña, de hace apenas unos años, era capaz de generar tanto odio en la zona?

La criatura no era la culpable de su existencia, esa que tanto molestaba a la gente. Ella solo quería vivir, como quieren todas las criaturas. No podía entender por que la gente no veía en ella dulzura, paz, tranquilidad. Y pensaba, ¿por qué nadie me quiere? ¿Por qué papá y mamá no me reconocieron, ni me reconocen como hija suya?

Poco a poco, pero en no demasiado tiempo, el lugar se volvió inhóspito, la gente empezó a reclamar la presencia de los progenitores de la muchacha. Nadie quería reconocerse como el responsable de la damisela. Todos sufrían aquel encanto, pero nadie reconocía su provenir.  La gente se peleaba en la calle, las revueltas eran cotidianas. Todo el mundo parecía cabreado con todo el mundo. La zozobra se adueño del entorno. Unos a otros se miraban con recelo, viendo en el otro al culpable de que aquella niña hubiera aterrizado en aquel lugar. En esencia, todos culpaban a la niña, pero contra ella nada podían. Era una cría. Querían echarse a la cara a los tutores. Empezaron a buscar... No los hallaron. Los intuían. Los suponían. Seguían sin aparecer.

Mientras la tensión creada por la presencia de la niña crecía y crecía, ésta, hacía lo propio. ¿Por qué no se va de aquí esta criatura? Se preguntaban los vecinos. La criatura no se iba a marchar, era necesario echarla. Pero, ¿cómo se echa a una niña? Era necesario que se la llevaran quienes la habían traído a este mundo. Pero, ¿quiénes habían sido?

El lugar se convirtió en un mar de llantos, plegarías, sueños rotos y futuros lacerados, mientras la criatura entrañaba con más y más vecinos; incluso con aquellos que nunca pensaron que la niña se les acercaría, ni siquiera para saludarlos.

Finalmente, una mañana, Cris despertó y comprobó, aturdida, que no había nadie en el lugar, que estaba sola. Ella. Ella que necesitaba tanto de esa gente, ya no la tenía a su alrededor. Intentando llegar a todos, había conseguido, sin saber bien por qué, deshacerse de todos.

Nunca se supo nada de sus padres. O más bien, sus padres nunca la reconocieron. Nunca se atrevieron a decirle al mundo “yo soy el responsable de esta tan bien gestada criatura y que tanta desgracia os ha traído”

Y así, al no haber nadie a quien arrastrar a la desesperación, a la desgracia, al límite, Cris, Crisis como la llamaban quienes la respetaban y no tenían miedo a pronunciar su nombre, desapareció. Tras ella, en el lugar, quedó la pena, el desasosiego y... la esperanza. La esperanza de que una vez la criatura se había marchado, de los restos, resurgiera el esplendor, un sano porvenir y la alegría que en el lugar reinaba antes del nacimiento de aquel nefasto bebe: Crisis Expósito Expósito.

P.D. ¿Realmente conocemos a todos los padres que tiene esta criatura? ¿O solo buscamos culpables para evadir la responsabilidad que cada uno tiene en esta paternidad?

sábado, 21 de enero de 2012

¡QUÉ BIEN LO ESTAMOS HACIENDO!

¡Y lo peor es que están convencidos de que lo están haciendo bien!
Sí, esa es la sensación que uno tiene. Cual ciudadano que lee, oye y ve; leo, oigo y veo, atónito, como el Partido Socialista de Novelda (¡bueno, sus representantes en el consistorio!) piensa que están haciendo una oposición modélica al actual gobierno municipal. Pues, mucho me temo que no.
Que el gobierno municipal lo esté haciendo bien o mal, que lo esté haciendo cara a la galería, que esté haciendo política y no gestión, que esté haciendo... lo que esté haciendo, ahora no toca. Y si toca, no me debería tocar a mi hacerlo ver. Debería de estar haciéndolo ver, a quién le corresponde. ¡Pero me temo que no!
Andan estos oponentes (que no opositores. Porque a la vista de las facultades políticas mostradas, opositan a poco) tan preocupados en bagatelas que se han olvidado de muchas, demasiadas, cosas importantísimas para representar lo que representan: a una parte importante del municipio. Miren si se han olvidado de cositas que a su Secretario de Comunicación incluso, a veces, se le olvida ¡leer la prensa!
Y es que, cuando uno anda acomplejado por su pasado reciente al frente de una institución, cuando anda pensando en como ha llegado al sillón consistorial (¡algún caso hay!), cuando se está más preocupado de lo que hacen otros que de lo que puedo hacer yo, cuando se esgrime la dificultad para trabajar sin cobrar, cuando, en resumen, solo hace uno que quejarse... no se está ejerciendo de oposición. Se está ejerciendo de llorón.
Y miren, los tiempos están para llorar pero, ¡ya me lloro yo lo mío! No me lloren ustedes. Al contrario, sirvan, si quieren y pueden, de enjugadores de llantos, de generadores de esperanzas, de representantes de la otra alternativa, de... lo que son: representantes municipales, no mártires; que por cierto, distan mucho de esa cualidad.
Si yo fuese simpatizante del PSOE en Novelda, que no lo soy,  ni creo que lo sea (¡Quién sabe!), estoy convencido que estaría hartito del actual gobierno municipal. Convencido. Ahora bien, lo que no sé es si no estaría también hartito de mis simpatizados. Al no ser simpatizante, no puedo asegurarlo. Pero sí suponerlo. ¡Por dios! ¡Qué en teoría es la segunda franquicia política en nuestro entorno!
Si la alcaldesa fuese a pie a Valencia, muchos seguirían sin trabajo. Si las autoridades dispusieran o no de una letrina para descansar sus necesidades fisiológicas en las fiestas del municipio, muchos seguirían pagando un IBI incrementado. Si tal o cual concejal aparcara su coche bien, muchos seguirían sin poder tener coches por no tener financiación. Si los concejales del equipo de gobierno fueran un dechado de cariño, muchos seguirían no llegando a final de mes.
O sea, que yo, por lo menos, como ciudadano de a pie, ya estoy hartito de meaditas, fotos de coches mal aparcados y toda la amplia, pueril y exhaustiva pero, al tiempo estéril,  argumentación que hasta hoy ha mostrado el PSOE del municipio.
Del actual gobierno municipal no puedo decir mucho; ya que poco ha hecho. Por lo que poco se le puede criticar. Si acaso, eso, la inacción. Por otra parte, he de alabarle la intensa actividad publicitaria (¡si no se vende uno mismo!). Y eso que hasta ahora no tenían asalariado para esa función. A partir de ahora... ¡cágate lorito!
¿Qué propuestas hay, generadas desde este ayuntamiento (fondos ICO aparte), para el pago a proveedores? ¿En cuánto está actualmente la demora de pago medio a proveedores?  ¿Qué tal va lo del centro de Alzheimer? ¿Cómo se atreve el actual concejal de hacienda a casi amenazar con la cárcel al anterior equipo de gobierno, basándose en la retroactividad de la ley Montoro, si él fue el primer concejal de hacienda de la democracia en generar una liquidación negativa que luego, encima, firmó como alcalde? Si se va a habilitar un parking en los terrenos de la escuela teatro, ¿qué fue de aquel esplendoroso proyecto del 2005-06? ¿Cuál es la postura ante la paralización de los trabajos relacionados con el PGOU? ¿Por qué no hay todavía presupuesto? ¿Qué pasa con el albergue juvenil? ¿Cuántas horas extras ha tenido que hacer la Policía Local para poder llevar a cabo las actividades navideñas? ¿A cuánto  asciende el importe de las mismas? ¿Se han cumplido los límites legales en materia de horas extras? ¿Quién responderá con su patrimonio personal a propósito de las sentencias judiciales firmes que ha tenido que abonar, o está pendiente de ello, este consistorio? En materia deportiva, además de gastar 70.000 euros en los vestuarios del campo de La Magdalena, ¿cuales han sido hasta la fecha las medidas adoptadas en beneficio del deporte municipal? Y de nuevas tecnologías, ¿qué tal andamos; teléfonos móviles de la corporación de lado? ¿Qué mejoras en materia cultural se han llevado a cabo en estos ocho meses; al margen de lo bien que funciona el Twitter del concejal del área? ¿Además de todo lo mal que lo hizo el tripartito, que han hecho ustedes en materia de optimización del gasto? ¿Sra. Alcaldesa, está usted al corriente del hecho de que una de las empresas que más empleo ha destruido en el municipio en los últimos años tiene varios expedientes de infracción urbanística abiertos, también en los últimos años? ¿Qué tal va la tramitación de los mismos? ¿Sra. Alcaldesa cumplen todas las instalaciones municipales con las normativas vigentes de prevención de riesgos laborales, sanidad, etc? ¿Sra. Alcaldesa, ha acudido usted a la edición de FITUR de este año? Si es así, ¿Ha tenido oportunidad de ejercer esa influencia de la que, en campaña, hablaba su actual concejal de Twitter y que en teoría iba a traer a Novelda el oro, el incienso y la mirra (¡he dicho Mirra, no Mila!)? ¿Han departido a propósito de lo que la vía judicial les une? ¿....?
 ¡Yo es que no entiendo, si no haría más preguntas! Eso sí, después de haber aparcado mal mi coche, y haber echado una miccionadita al salir de la tribuna festera.
Pues nada, dicho lo dicho, ¡toc, toc! Hola buenas, ¿está el SOE? (silencio).
De momento parece que no hay nadie en casa. Volveré otro día a ver si por fin hay alguien en esa bendita casa. Esperemos, por el bien de todos, que empiece a haber alguien.
Y es que, no debe de molar eso de ganarle a un rival que no es tal.

PD: Eso sí, celebro la entrada en escena de d. Antonio Redero. Y lo celebro, porque parte de mi formación académica viene de ese apellido y de esa tierra que es la suya, y la mía de adopción. Pero lo celebro también, porque, aunque en las antípodas de mi forma de pensar y lejos de ser la inyección juvenil que toda formación precisa, yo, de mayor (más de lo que ya empiezo a ser), me pido su currículum político, social y académico.

sábado, 31 de diciembre de 2011

SILENCIO


Silencio. Si acaso roto por el sonido de un televisor en funcionamiento en la sala. Las paredes y cristales decorados con motivos navideños. Fuera, tras estas paredes, se respira el ambiente de la Navidad. Dentro, en estas salas, se respira, y gracias.
           
Nunca unas navidades en tanta compañía. Nunca unas navidades con tanta gente sola. Cada paso por los pasillos no suena como lo hacía en julio, agosto o septiembre. Quiere sonar a villancico, pero suena a nostalgia y a vacío. Una casa tan llena y en cambio, ocupa tanto el vacío como la compañía. Los que siguen dentro, algunos esperan, otros desesperan. Pocos piensan en como será el 2012; todos saben como ha sido el 2011. Pero todos piensan, ¿por qué aquí, en estas fechas? Todos rumian, como salir de esa cárcel, su cárcel autóloga; pero no la mía.
           
Cada saludo a cada uno de ellos trae a mi un pensamiento: ¿se puede ser feliz así? Claro que sí. Me gusta pensar que sí. ¿Dónde están las familias de los que aquí dentro aguardan y desesperan? En estas fechas todos deberían tener un familiar, un amigo, un alguien con quién compartir un algo. Aquí no. Bueno sí, se tienen todos los que quedan. Pero ya se tenían antes de la Nochebuena. Nada especial. O quizás lo más especial que tienen.
           
Yo salgo todos los días y al volver al día siguiente siguen aquí, me esperan. Casi se diría que todos los días se alegran al verme llegar. Al fin y al cabo es alguien que llega de nuevo, que no estaba hacía un rato y que no estará en unas horas. Alguien que trae el aroma de fuera, el aroma de fiesta, el aroma de la Navidad. Que poco dura esa fragancia en sus vibrisas. Yo ni siquiera la percibo en las mías. Lógico, uno no aprecia lo que tiene; quiere lo que le falta. Y aquí falta tanto en estas fechas. Y aquí hay tanta humanidad, integra, por empezar.
           
No quedan tantos, pero quedan. Y por raro que parezca a uno le dan ganas de no irse; no en estos días. De quedarse, de ejercer del familiar o el amigo con el que estas personas están deseando poder compartir mesa y mantel en estas fechas. Pero no, no soy su amigo, no soy de su familia. Solo trabajo aquí. Por supuesto que hasta en Navidades y en cualquier fecha hay, ha habido y habrá enfermos. Contra eso poco podemos hacer, aunque lo intentamos. Pero, ¿por qué, además de enfermos, solos en las fiestas de la familia?
           
Miro a través de la ventana y sin ver a nadie sé que la gente se está reuniendo alrededor de la mesa. El abuelo carga a horcajadas con el nieto, la madre riñe al hijo, el padre se abraza con la hija. Los villancicos suenan en la tele mientras el pequeñín de la casa alborota con una pandereta. En la mesa decenas de platos que volverán al banco de la cocina repletos de comida. El ambiente plagado de cariño, de amor, de ternura. Y aquí...Y aquí, se tienen a ellos.

Aunque solo sean unas horas, aun cuando sé que yo saldré y ellos saben que no lo harán y aunque quizá esto solo les remueva el sentimiento y haga brotar en ellos, aun más, la nostalgia, quiero acercarme a ellos. Quizás no pueda suplir a quien ellos necesitan, seguro; pero si puedo disfrutar con ellos, si puedo intentar que hoy sea un día especial. Que por unos instantes piensen en como será el 2012 y en quien vendrá a verlos las próximas navidades. Que por unos instantes se diviertan entre ellos, y no vean, el uno en el otro, la cara del de siempre. Si quiero y si puedo que, al marcharme hoy de aquí, cuando esté sentado con mis amigos esperando las campanadas y pensando en todo lo bueno que ha de traerme el año próximo, piense en ellos, con sus nombres y apellidos. Y que, aun cuando solo sea de manera virtual, quizás espiritual, piense en cada una de las personitas que esta noche recibirán al año entrante aquí, solas; pero no del todo.

Quiero pecar de egoísta y pedir ya mi primer deseo al año que entra: deseo que las próximas navidades todas las personas que estén ingresadas en la clínica tengan un motivo para, al apagarse las luces, sonreír antes de dormirse. Y deseo que sus familias estén al lado para verlos sonreír mientras se duermen.
Se ha apagado el televisor. Ahora ya sí, todo es silencio.

Dedicado a todas las personas que estas Navidades las han tenido que pasar ingresadas o internadas en cualquier centro socio-sanitario, y a todas las personas que han ido a verlas.

lunes, 12 de septiembre de 2011

¡UNA VEZ TENÍA QUE SER!


¡Muy buenas! Ya hacía tiempo que no quedábamos por aquí. Pues nada, ya se sabe, que si cambio de ocupación, que si el maravilloso y soleado verano, que si la pereza de sentarse delante de la pantalla para escribir algo que pueda llegar a ser interesante… El caso es que han pasado casi cuatro meses desde que vine a esta plaza, que me senté en uno de sus bancos. Y ahora, esos cien diez después, cumplidos con creces, he decidido pasearme otra vez por estos jardines.

                No hace ni apenas diez minutos que un amigo (sin comillas) me ha advertido de la necesidad de actualizar el blog para, de ese modo, evitar que lo desactiven. Y la verdad, como no me apetece nada que desaparezca una herramienta con la que conseguí decir mucho de lo que quería decir, en una época personal difícil; y como me parecería del todo injusto no cumplir con todos aquellos que, con sus visitas, hicieron del blog lo que ha sido… pues he decidido evitar que pueda desaparecer algo tan insignificante en calidad, pero tan importante a la hora de sentirse querido.

                No será esta la entrada al blog que encumbre al mismo. Pero si será esta, la entrada que garantice, aun cuando sin compromisos de calendario, que no tengo ninguna intención de dejar de opinar acerca de aquello que considere importante y oportuno; guste a quien guste, y moleste a quien moleste. Eso sí, como norma de la casa, con ironía, sarcasmo, pero sobre todo sin dar lugar a que, mediocres que todos conocemos, tenga la oportunidad, de tacharlo, de tacharme,  de irreverente.

                No es buena época para tratar determinados temas, desde mi punto de vista, pero si lo es para aportar lo que buenamente pueda en ciertas cuestiones que entre unos y otros, creo estar percibiendo, han decidido utilizar, únicamente, para ver quien de todos es, era o será el peor. Y estoy hablando de gestión política municipal.

                Tampoco, espero, caer en este periodo de mi vida en lo que, a buen seguro, más de uno está esperando que ocurra: la crítica airada y partidaria hacia mis “enemigos políticos”. ¡Pues va a ser que no! En política, a día de hoy solo me acuerdo de los amigos, de un lado o de otro. De los “enemigos” no es preciso que me acuerde yo, ya bastante se acuerdan ellos a diario, todavía, de mí.

                Pues nada, al igual que hice ya hace seis o siete meses, que esta entrada sirva de presentación de una nueva época de maltrato a la literatura y de exposición de sentimientos y opiniones, mis opiniones. Las mías, de ningún colectivo o partido político. Las mías.

                Dicho esto, y para concluir decir lo que mis amigos de Facebook ya saben: aquí, en la gestión municipal y control de la misma, hay más de uno que me temo está escupiendo contra el viento. Y cuando se escupe contra el viento, ya se sabe quién se mancha.

                ¡Poco más por hoy! Bueno sí. Ser político profesional no solo es cobrar por la actividad desarrollada, que por supuesto hay que cobrar. Es enterarse, por lo menos, de por qué a final de mes, todos los ciudadanos tienen a bien depositar en tu cuenta corriente un dinero que de sus bolsillos sale y al bolsillo del “profesional” va. Es saber, por lo menos, dónde está la puerta de entrada del ayuntamiento y, quizá pidiendo demasiado, hasta saber que lo que menos le importa al ciudadano es lo guapo que sales en las ruedas de prensa. Al ciudadano, en el fondo, y desde mi experiencia personal, no le importa que cobren los políticos, le importa si se ganan lo que cobran. Y con esto doy, por mi parte, por zanjado el tema salarial, que ya otros lo tienen como hoja de ruta para esta legislatura y la verdad, ¡allá ellos! ¡Con la de cosas que ya se podían estar discutiendo y que se podían haber discutido! Pero bueno, a lo mejor con la edad no me he dado cuenta que la ciudadanía evoluciona y ahora lo que reclama es saber a qué hora y con qué facilidades cuentan las autoridades municipales a la hora de ¡miccionar! 

                Lo dicho, por aquí nos veremos de vez en cuando. Hasta pronto. Y antes de abandonar esta plaza, un fuerte abrazo a todos los que estuvisteis para hacer de este blog algo interesante y muchas gracias a los que volváis a pasearos por estos jardines.

Ramón Martínez Piqueres

miércoles, 18 de mayo de 2011

HOLA PAPÁ


Hola papá:

               ¿Qué tal? Espero que todo vaya más o menos bien. Yo aquí sigo, haciendo algo, no mucho, pero algo.

                Te escribo para decirte muchas cosas, quizá al final no te diga todo lo que quiero contarte, pero si es así, ya te veré y te lo cuento delante de unas cervecitas sin alcohol, que ya sabes que tu azúcar no te permite más ¡qué una o dos mentiras de vez en cuando! Sabes, hablar contigo de política, incluso cuando me enervo, siempre me ha relajado; porque tengo en mi mente imágenes que, nosotros los advenedizos, nunca, gracias a quién sea, tendremos que vivir. Y eso siempre ha estado presente para saber que ganar era votar, era participar, era… lo que siempre has hecho; y no ahora, si no hace treinta años, qué era difícil “de cojones”, disfrutar de la victoria y aprender de la derrota.

                Te escribo porque se acabó, papá. No he sabido llevar hasta el final lo que muchos llevasteis en volandas hasta aquí. Te escribo porque me duele no haber llevado a buen puerto el barco que, no siendo, nunca más que un grumete, tanto te gustaba cuidar como si fuera tu mayor tesoro después de tus hijos. Lo siento papá. Me alegro solo de una cosa: la vida, de una forma u otra, siempre es justa y premia a quien ha educado a los aventureros del presente, que nunca lo hubieran sido sin vosotros; me alegro de las clases de navegación.

                No quiero extenderme papá. Sé que te tiene que estar doliendo lo mismo, o más, que a mí. Esto, sé que no es fácil. Pero antes de acabar quiero que sepas un par de cosas que no me has enseñado tú, al fin y al cabo algo tenía que aprender yo ¿no? (je je). Sabes, en este camino de la política las cosas ya no son lo graves que vosotros tuvisteis que vivir, ahora son “de otra forma”. Son diferentes. Pero no me extenderé en eso.

                Solo un par de reseñas. Como tú me decías, los “listos” siguen ganando, los buenos lo siguen siendo pero sin ganar y los malos, de vez en cuando, acceden al sillón. Pero como particularidad te diré que he comprobado en mis carnes (qué ya me lo contabas en las tuyas) como gente integra, gente guay (ahora se dice así) se queda fuera.

Pero no es para eso para lo que te escribo. Te escribo para decirte que os quiero a ti y a mamá. Ya sé que lo sabíais, pero lo que no sabíais es que os quiero por haberme dejado ser libre. Libre para, incluso, haber jodido lo que con tanto ahínco tú, sobre todo tú, habías construido (se lo apunte ahora quién se lo apunte). No como ingeniero jefe, no; de eso de jefe sabes poco, papá (y casi me alegro), si no como un puto peón, qué es lo que siempre has sido incluso conmigo al frente de obra. Para eso te escribo. Te escribo para decirte lo que te aprecio y para decirte que hay mucha gente que te aprecia por lo mismo que yo; de verdad, papá. Eres un referente para muchos. Pero lo siento no tenemos pelas para hacerte a ti y a otros el homenaje que os merecéis.

                También me gustaría antes de acabar, decirte que todavía hay mucha gente, muchísima, dispuesta a seguir esa línea, la que tú y otros emprendisteis cuando ser de derechas era casi delito. Pero lo mejor es que esa gente es joven y piensa; sí papá, piensa. ¡Cómo mola!

                Nada más papá. Podría llamarte papi, pero eso se lo dejo a mis hijos que es como me llaman y me llenan. Solo, y para acabar, ¿sabes a la de gente que le debo  que hoy te esté escribiendo como te estoy escribiendo? ¿Sabes cómo me gustaría ser la mitad de valiente que cualquiera de los jóvenes que me ha estado apoyando hasta el final? ¡Dios, papá, como mola esa gente!

                Pues nada, d. Ramón. Me siento orgulloso de ser hijo de quien soy; menos de no haber podido defender todo lo que se me dejó, y mucho, mucho, de la gente que me ha apoyado hasta la redacción de esta carta.

                Por lo demás papá, ya sabes, intentando llegar al final de mes. Y los críos, lo importante, ¡unos soles! Recuerdos a mamá y a la madre de los críos, ¡qué también ha llevado lo suyo! Ah, y Sandra, ¿cómo de costumbre, no?  ¿Qué vamos a hacer con esa chiquilla? Claro que bien pensado, ¡para una página web decente que tuvo el partido!

                Adiós, papa. Bueno, mejor hasta luego. Y otra vez, ¡cómo me gusta que Sandra tenga unos padres geniales! Un abrazo. ¡NO! Mejor: Un abrazo. De corazón


P.D.  David me ha regalado una cosita para la nevera que reza “Papá, eres grande de tamaño y de corazón, y te quiero un montón”. ¡Y es que hay cosas que ni el tiempo, ni la tecnología, ni las generaciones pueden cambiar! Bueno te dejo; la consulta espera. Ya hablamos. Adiós campeón.

domingo, 8 de mayo de 2011

CONCEPTOS POLÍTICAMENTE LIBRES E INCORRECTOS

Tras este largo periodo sin colgar ningún nuevo post en el blog, quiero hacer partícipes a los incondicionales de “A puerta gayola” de un pequeño avance del  proyecto en el que llevo trabajando hace algunos meses y que espero vea la luz en un espacio relativamente corto de tiempo.

                El de hoy es un artículo que difiere de lo que hasta ahora estábamos acostumbrados, pero que pretende conservar como espíritu el sentido del humor y como diana del mismo la actividad política municipal en esencia. Por supuesto que al igual que ha pasado con otros artículos publicados en este blog, habrá quien quiera ver en alguna definición a alguien concreto; eso es cosa del lector y de las casualidades (salvo cuando se nombra a alguien claramente). Yo, como de costumbre, únicamente escribo aquello que me viene a la cabeza, supongo que tiznado por el carboncillo del subconsciente. Espero qué disfrutéis de esta antesala a lo que deseo sea uno de mis primeros trabajillos pseudoliterarios, para lo cual (lo de literario) todavía queda un trecho. Como dato diré, que aquí se muestran dieciséis entradas, con sus treinta y pico acepciones, pero el proyecto, hasta el momento cuenta ya con más de doscientas cincuenta entradas y más de cuatrocientas acepciones.
                En honor a la verdad las definiciones de cohesión, unión, limpio, actitud chulesca y falta de dignidad, no se ciñen estrictamente al proyecto original, pero ¡la actualidad manda!
                Vamos allá:

                Autoridad:
                1.- Lo que se creen los concejales que son al tomar posesión de su cargo.
                2.- Mejunje, todavía en estudio, que produce un atontamiento inexplicable en algunas personas. Estos efectos en algunos pacientes (concejales)  perduran mucho tiempo incluso después de retirado el agente patógeno (el cargo).
                3.- Figura a la que no solemos respetar hasta que nos toca serlo, y entonces no entendemos por qué los demás no la respetan.
                4.- Lo que muchos llegan a ser y pocos llegan a desempeñar con destreza.

                Campaña:
                1.- Periodo de tiempo en que los políticos creen tener entretenida a la población, y la población sabe a ciencia cierta que los políticos están entretenidos.
                2.- Periodo de una legislatura en que los políticos aparte de chorradas, no suelen gestionar nada ni hacer ningún daño a la ciudadanía.
                3.- Forma de justificar el gasto dispensado por muchos para saciar el narcisismo de unos cuantos.

                Chulesca, actitud:
                1.- De lo que acusa Rafa Sáez, en actitud chulesca, a Benigno Martínez.
                2.-Rasgo principal de algunos alcald@s. En muchos casos no ha sido adquirido con el desempeño de la función, ¡ya lo traían de casa! En algunos casos hay primer@s ediles tan abocados a esta actitud, que hasta se permiten el lujo de intentar repetir en el cargo haciendo uso de eso, de su chulería. ¡Bueno y del apoyo incondicional de otros prebostes en esta cualidad! 

                Cohesión:
                1.- Término acuñado recientemente por el portavoz de una formación política para designar la unión interesada de varios para mantener templadas las posaderas, intacta la posición socio-política de esos varios y preservar la tranquilidad crematística de los mismos.
                2.- El mismo portavoz también se refiere a este término como acercamiento, ensamble y acomodación al lado de quien recientemente te ha pegado un empujón y te ha quitado el sitio.       

                Dietas:
En política tiene un significado contrario al habitual. Todos los que se relacionan con ellas acaban engordando.

Dignidad, falta de:
1.- De lo que acusa Benigno Martínez, haciendo gala de escasa dignidad, a Rafael Sáez.
2.-Fórmula empleada para menospreciar a alguien generalmente utilizada por personas que tienen dificultades para comprender el significado del sustantivo de la fórmula. No obstante, la falta de dignidad es tan frecuente en determinadas materias y cuestiones en esto de la política que debiera ser reconsiderada como una virtud a cultivar entre la clase política, para de esa forma ser mejor cuanto menos digno se fuese. ¡Si fuese así habría mayor número de buenos políticos qué según los parámetros actuales!

Impasible:
1.- Cualidad mostrada por algunos alcaldes, al menos durante los primeros cincuenta minutos de intervención del portavoz de la oposición en cada una de las réplicas a las preguntas formuladas y contestaciones dadas. También demostrada a la hora de mediar en los conflictos que puedan surgir a lo largo de la sesión plenaria.
2.- Cualidad, digna de ser admirada, que presentan los ciudadanos, los cuales,  elección tras elección observan los mismos tics, permanecen inalterables y le sigue el juego a los políticos.
3.- Error ortográfico que sustituye la “o” por la “a” y que pretende definir las posibilidades de que un político municipal con retribuciones fijas o indemnizaciones por asistencias no acabe por acomodarse. “Yo por el sillón, ¡MATO!”.

Imputado, da:
1.- “¿Es a mí? ¿Quién yo? ¡Los verdaderos imputados son los de los otros partidos, conmigo se está haciendo un juicio mediático paralelo!”. Imputado dixit.
2.- Figura jurídica que sirve para intentar relacionar a los políticos, y otros, con algunas faltas o delitos; eso sí, con escaso éxito en el caso de los políticos, visto lo visto últimamente.
3.- Punto al que hacen referencia los códigos éticos internos de las formaciones políticas, puesto a propósito para ser incumplido y de ese modo realzar los que si se cumplen; ¡qué son pocos!
4.- Condición casi inexcusable para poder ser miembro de la candidatura a las Cortes Valencianas por algunos partidos.
5.- Milagrosa Martínez no lo está. Sólo está siendo investigada.

Limpio:
1.- Cualidad que adquiere un partido político al deshacerse de determinas personas que a algunos vividores les molestan para alcanzar sus aviesas intenciones.
2.- Palabra que llena la boca de determinados representantes políticos acostumbrados a vivir eternamente en terreno cenagoso.
3.- Antónimo de la condición económica de algunos de los que han sido concejales de urbanismo.

Móvil:
1.- Adminículo que el político lleva adherido a su mano, que ocasionalmente se acopla con el pabellón auricular y de cuya factura, el político, sólo sabe que no sabe nada (¡qué curioso, como de otras cosas!).
2.- En la actualidad utensilio de inmensa utilidad, dadas sus múltiples aplicaciones, para evadirse de las tediosas sesiones plenarias y de alguna otra cosa más.

Nepotismo:
1.- Asignatura troncal en los planes de estudio para cargo público. En algunas circunscripciones es incluso condición “sine qua non” para el ejercicio. Bien es cierto que en otras no pasa de ser optativa. ¡Pero en el temario está por narices!
2.- Práctica que merece la más furibunda de las críticas por parte de los miembros de la oposición cuando de ella hace gala el gobierno, y de la que toma buena nota la propia oposición para, llegado el caso de gobernar algún día, ponerla en práctica mucho mejor e intensamente que el actual gobierno.

Presupuestos municipales:
Documento de ficción que de cumplirse en algún aspecto es en el gasto y que de acercarse al cumplimiento en el ingreso motiva una "evidente" subida del gasto en el siguiente documento presupuestario. ¡Faltaría más!

Rueda de prensa:
1.- Minuto de gloria de cualquier político municipal que se precie. Momento que se utiliza para cantar alabanzas, clavar puyas o meter la pata, pero eso sí, ¡con todo el glamour posible!, y tras haber llamado a casa para decir eso de “¡mamá pon la tele qué hoy salgo!”.
2.- Forma que tienen los políticos de dar a conocer a la opinión pública los aciertos propios o los errores de los otros. Al parecer las cámaras y grabadoras disponen de un sensor que en caso de que alguien haga autocrítica en una rueda de prensa, se vuelven inservibles y no pueden dar a conocer el contenido de esa comparecencia. De lo contrario no se entendería que esta circunstancia nunca se haya dado.

Subida de impuestos:
 1.- Término que solo existe en las mentes calenturientas, ya que en la de los políticos, no. Los políticos, los unos los optimizan, los otros los adecuan y los otros los "congelan"; pero subirlos ¡no los sube ninguno! ¡No, qué va!
2.- Agravio a la economía doméstica de cada ciudadano, motivado por una decisión política. Curiosamente el ciudadano sigue dejando que los políticos piensen que se cree que lo hacen por su propio bien.

Unión:
                1.- Fractura evidente de una formación política, donde los que echan a otros de la formación, permanecen muy unidos para evitar que ninguno se caiga.
                2.- Curiosa forma que tienen algunos representantes políticos de definir el exterminio de los que molestan a sus intereses particulares y el resultado, dentro de su formación política, de ese holocausto. Generalmente abunda en esta expresión todo político que precisa dejar constancia de lo que carece, no ha conocido o no existe para él.

Victoria:
Curiosamente no es lo mismo que triunfo. En una jornada electoral todo el mundo celebra su victoria particular y nadie quiere saber quién se ha alzado con el triunfo si no es uno mismo. Para que en este mundo hubiese más ganadores tendrían que concurrir más fuerzas políticas a las citas electorales. ¡La de victoriosos que habría por un día!


                Bueno, espero que el aperitivo haya dejado sitio para digerir más definiciones en el futuro…

               

martes, 19 de abril de 2011

LA LISTA DE LOS CARROÑEROS


           Siguiendo con nuestro particular análisis de la naturaleza, la animal sobre todo, hoy le toca el turno a unos animalitos mal vistos generalmente pero que tienen su función e importancia en el equilibrio natural: los carroñeros. 

Animales carroñeros hay de muchos tipos y son bastantes abundantes. Los hay carroñeros puros y otros que, en condiciones de necesidad, pueden convertirse en carroñeros para sobrevivir; y los hay que incluso a veces cazan por si solos pero que ¡para qué trabajar si ya lo hacen otros! 

                Desde insectos, pasando por otros invertebrados, hasta los grandes carroñeros, la lista de los mismos es larguísima. Animalitos de apariencia simpática que tienen como medio de vida el alimentarse de carne muerta; vamos de aprovechar lo que sea con tal de sobrevivir. Estos animalitos están a nuestro alrededor y viven sin que nadie repare en ellos de manera especial; incluso algunos de ellos resultan simpáticos a primera vista, a veces hasta espectaculares. Sólo acabamos reparando en ellos cuando ya se han zampado el cadáver. 

                La enumeración de carroñeros que podemos encontrar en los libros es larguísima: cucarachas, gusanos, moscas verdes, avispas, mapaches, buitres, tortugas,  gaviotas, hienas, etc. Dejando a un lado los primeros mencionados, por el tono despectivo y desagradable que pudieran tener, vamos a centrarnos en algunos de los otros. 

                Un voraz carroñero (más bien detritívoro), y así y todo considerado comúnmente como simpático, es la gaviota (Laridae). De este ave de carroña últimamente se ha podido comprobar que además de carroñero también es capaz de devorar a sus crías, al igual que hace con las de otras aves, con tal de que la cría preferida salga adelante, por torpe que esta sea (curiosidad que también se viene observando desde hace algún tiempo en el mundo de la flora, concretamente de las “rosáceas”, ¡vamos de los capullos de rosa! Pero esto ya es otro tema). La gaviota, preponderante desde hace algún tiempo en el entorno mediterráneo, en gran parte debido a la falta de voracidad mostrada por otras especies del arco detritofágico, ha mostrado recientemente su maestría para, bajo sus alas, proteger, acoger, promover y sobre todo alimentar (y muy bien) a otros carroñeros. Conocida es su capacidad para asumir en su envergadura  (la del gavión atlántico, de color aperlado, llega a ser de 170 centímetros) a animalitos, que fuera de su cobertura serían incapaces de ganarse su sustento, así como acoger a otros que no han conocido otra forma de comer que no sea la que proporciona estar bajo sus alas. Entre los carroñeros que últimamente se ha visto alrededor de esta enorme especie de gaviota, en estos tiempos muy común en las tierras del Vinalopó, destaca el gran buitre leonado (Gyps fulvus). Éste, alto,  grande, joven, de cuello curvado, con piquito de oro, y con un plumaje que a primera vista parece una cosa, hasta que uno se acerca, se ha ubicado, o eso intenta, de manera colosal al lado de la gaviota atlántica aperlada (Larus atlanticus). Junto a él, la hiena (Hyaenidae), como siempre. La que un día como primera de la lista, otro día después de que renuncien otros al pastel, y otro al precio que sea, siempre está ahí;  el caso es comer siempre del banquete de muerte, cueste lo que cueste. También es cierto que si no fuera así, de que iba a vivir esta pobre hiena de pelo ralo y sonrisa falsa. Y en esa misma prole, las tortugas (Testudínes). Sí, las tortugas, esos animales lentos, torpes, y longevos que, además de necrófagos reconocidos, son leales a quien siempre les ha aportado el sustento. Entre otras cosas porque estas tortugas, si no hubiera sido por la gaviota  carroñera que nos ocupa, no hubieran “cobrado” ninguna pieza en los últimos años.  

                Y qué decir de otras fieras carroñeras, los cangrejos violinistas, no tan conocidas pero que, una vez  han olido ese aromilla que atrae a todo necrófago (comida fácil y sin tener que trabajar), ya lo son en toda regla. Ahí están, agazapadas, sin hacer ruido (¡bueno tampoco saben!), esperando a que la gaviota diga quién come y quien no de este festín mortuorio. 

                Muchos son los animalitos que viven de la carne muerta, y no todos al amparo de gaviotas. Muchas son las alimañas que sobreviven porque muchos se dejan matar y comer (¡y si hay hambre no hace falta que se dejen; ya se los cargan!).  

Dentro de este mundo de los carroñeros, mención especial merecen algunas bestias que no son necrófagas en sentido estricto, aun cuando si guardan estrecha relación con las alimañas mencionadas más arriba. Estas últimas como mucho comen alguna que otra gallina muerta u otras aves de corral (¡eso sí, asadas!) y actúan con tanto sigilo que ni quien está a su lado se da cuenta que se lo están comiendo por los pies, hasta que ya les ha devorado medio cuerpo. Pero esto no es necrofagia, es canibalismo. De esto ya hablaremos. Hablaremos y hay que entender que estos últimos animalitos solo saben sobrevivir aprovechándose de los demás; ¡les viene de especie! ¡Habrá que disculparlos! 

                De cualquier forma no se dejen llevar por las apariencias, las gaviotas, como especie, es algo digno de ser conservado y tenido en cuenta como uno de los garantes del equilibrio sociopolíticamente concebido en la naturaleza. Eso sí, dentro de la especie, hay algún ejemplar de la misma que valdría la pena abatir antes de… ¡antes de qué se les cague en el hombro! O a lo mejor ya se le han cagado. 

¡La leche!, hablando del tema… ¡tendré que llevar el traje a la tintorería, después de pasar por la pollería! 

Fuentes:

-          Natural Geographic
-          Wikipedia
-          Y ¡esta cabecita que dios “m´ha dao” y que la gaviota “m´ha cagao”.

jueves, 14 de abril de 2011

LA ÚLTIMA DE LA FERIA

          ¡Buenas tardes! Les saludamos desde la plaza de toros de “La Monfortina”, cuando son las cinco de la tarde. Nos encontramos en este monumental coso taurino para presenciar la última corrida de la feria. A nuestro alrededor el paisaje es extraordinario: ante nosotros se levanta el desértico polígono de “El Fondonet”, a nuestra izquierda y en alto podemos ver las frondosas laderas de “El Portichol”, a cuyos pies se divisan un par de activos polígonos, y en lo alto alguna que otra res de la ganadería monfortina. Por detrás de esta posición de comentarista queda el invisible polígono industrial de “El Plà”, ¡se diría que ni existe!  A nuestra derecha parte, como con prisa, la senda hacía la capital española; ¡por supuesto jalonada de polígonos! 
                Y aquí, en la plaza, con un calor de justicia, todo está preparado para la lidia de seis toros, seis, de la ganadería de “Los marrones populares”, que correrá a cargo de los diestros: Mariano, “El niño del bastón”; Víctor, “El valenciano”; Beni, “El del patronato”; Salvador, “El colorao” y en sustitución de “El Rafaelillo”, que se ha caído de cartel, toreará “La Perla de Valencia”.

¡Todo está listo para que dé comienzo el espectáculo! Los graderíos a reventar. Más de veintisiete mil personas, pendientes de la faena de los diestros (¡bueno y también los siniestros!), abarrotan los tendidos a la espera de que suenen los tambores y clarines que anunciarán al primer morlaco. 

 ¡Ahí está! Sale con fuerza. Negro, bragado y corniveleto. De nombre “El plà”. Lo espera, de rojo deslavado, de puntillas, con el capote en la boca, las manoletinas clavadas en la arena y postura torera, “El niño del bastón”.  El primer envite ha sido bueno y bien sorteado por el diestro. Este toro va bien por la derecha, ese lado no le gusta a este maestro del toreo. Con los primeros capotazos ha engañado bien a la res y agradado momentáneamente al público. Pero este bicho empieza a quedarle grande al matador. "El Plà" está para finiquitarlo. Pero "El niño del bastón" se empeña en seguir dando capotazos innecesarios y que empiezan a enervar al tendido. Primeros pitos en la grada. ¡ATENCIÓN! Lo ha cogido. Vaya rebolcón le ha pegado "El Plà" a Mariano. Se lo llevan mal herido hacia la enfermería. No sé yo si este toro no habrá acabado con la carrera de "El niño del bastón". 

Vamos a por el segundo de la tarde. Ahí, en el centro del ruedo, lo espera "El valenciano". De naranja y oro, con sonrisa socarrona, capote bajo y ademán desafiante. Ya sale. ¡Dios mío qué morlaco! Es tan grande que parece que pese 16 millones de kilos. De nombre "Deuda a proveedores". Lo recibe abajo, lo torea. La afición con la boca abierta por el tamaño del animal y por la poca importancia que le da el diestro (¿éste es de la diestra o de la siniestra?). La res tiene un tamaño tal que puede ser que no solo se lleve por delante al torero, igual se lleva por delante a parte de los 27.000 proveedores, ¡perdón, espectadores! Lo está manejando bien, pero... ¡Ahí está! ¡Lo pilló! Otro para la enfermería. Vaya mal sabor de boca que ha dejado este astado entre el público. ¡A este paso no llegamos al tercio de varas con ningún astado! 

Bueno a ver qué tal sale el tercero. Lo recibe de rodillas, con la montera calada, con chulería torera, "el del patronato". El cornúpeta no es muy grande pero ya desde el principio se ve que va a darle problemas al matador. Intenta torearlo pero no puede, el toro no humilla. "Salud y agua", que así se llama el animal, parece que va a acabar con la carrera de este maletilla. ¡Cornada con tres trayectorias en “to” el pecho! Le ha desgarrado toda la caja torácica; le ha partido el corazón y la moral. No ha tenido tiempo a decir nada entendible. 

Mala tarde para los toreadores. De momento no se ha salvado ninguno, y "el del patronato" no va a poder ni volver a la arena. Se acabó para él esto de la lidia. 

Están barriendo las líneas circulares del ruedo y peinado el coso antes de que salga el cuarto de la tarde.

¡"El colorao" sale montado en bicicleta, dando vueltas al ruedo entre las líneas circulares, de varas! Risotada general. ¡No es “pa” menos!

Ya se ha dejado de tonterías y ya espera a su rival. El maestro viste de rojo intenso, casi ocre, y lleva la Kuffiya al cuello.

¿Qué ocurre? Ha salido el alguacilillo, le ha dicho algo al diestro (¡éste de diestra poco!). “El colorao”  saluda y... ¿SE MARCHA? Pues sí. Y ahora sale en su lugar Francisco "El corresenderos". Poco frecuente es que se repartan la faena dos diestros pero, ¡es lo que hay! Ahí está, a la carrera, el cuarto de la tarde, “Huertoecológico”. Escasa planta tiene el bicho. Ha salido con poco empuje y recibido con poco aprecio por el respetable. 

Poquito toro para estos dos toreros y su faena no ha gustado mas que a sus fervientes seguidores que les han aplaudido a rabiar. División de opiniones, pero… ¡más bien poca cosa! 

Ahí va el quinto de la tarde, "Gürtelino". Ya saben, ¡no hay quinto malo! ¡Qué presencia tiene este animal! Zaino, astifino y paticorto, tiene una embestida que... ¡más de uno tendría que estar temblando! Pero ahí, fría como un tempano, recia, segura de si misma, altanera, espera "la perla de Valencia". Lo cita con voz ronca. Se arranca el animal. De momento se ha hecho con la lidia. Buen saludo con el capote, y ahora por chicuelinas (el pase ese de “a qué no me pillas que yo me aparto”). Pero me temo que el morlaco no ha hecho más que empezar. ¿Pero qué ocurre? ¡Acaba de saltar un espontáneo que quiere afear la lidia de la diestra! Va vestido de rosa magenta y, ¡vaya! no se le da mal. Pero está claro que le falta faena en tentaderos. Desde los tendidos unos cuantos lo aclaman, los pocos que lo conocen. Ya se lo lleva la autoridad, mientras en su espalda se puede leer: “Soy el niño de la Rosa”. Bueno quién sabe, a veces algún espontáneo ha acabado triunfando. ¡Miren a “El cordobés(a)”! 

 El toro, de momento, es indultado y retirado a toriles. Pero este bicho no ha acabado con “La perla de Valencia”. ¡A este le queda lidia! Estaremos pendientes de su próximo encuentro. 

Y queda el sexto. ¡Ahí sale por toriles! Parece que este no quiere lidiarlo nadie ¡Pío pío que yo no he sido!. La verdad es que este toro llorón, con esas defensas como puñales, ¡da un nosequé! De nombre raro, “PGOU”, parece que no va a ser toreado de momento; y por sus hechuras mucho nos tememos que tardará en ser lidiado. ¡No ha habido quién se haya atrevido con él. ¡Y ya son años viniendo a la plaza! 

Y con esto acaba la temporada. A partir del 23 de mayo empieza la próxima. Temporada la próxima que parece va a estar dominada por la matadora de Valencia. Su apoderado, uno de los más importantes del mundo taurino de la zona, va a poner toda la carne en el asador para que triunfe. Pero queda por ver si al final no vuelve a encontrarse con “Gürtelino” y ¡se la lía! Además ha tenido problemas a la hora de contratar a la cuadrilla. Todo esto puede dar al traste con lo que se preveía “un paseillo militar”. Ya veremos qué son capaces de hacer el resto de maestros para evitar la dominación de “La perla de Valencia”. 

 Y con la mirada puesta en este paisaje industrial de la localidad, a veces desértico, a veces ficticio, nos despedimos. Eso es todo desde la posición de comentarista de la maravillosa, monumental y acogedora plaza de “La Monfortina”. Reciban un abrazo. De corazón.

domingo, 10 de abril de 2011

¡HAY QUE SER MALA PERSONA!


A fe que hay gente que sabe que hoy no pensaba hablar de esto pero que las circunstancias me han llevado a hacerlo. El blog preparado para ayer era bastante más ocurrente, igual de pobre en lo literario y, sobre todo, más divertido. Pero al final he decidido que hay cosas que no puedo dejar pasar sin comentar si espero que “A puerta gayola” trate de la actualidad municipal.

Pretendo ser muy breve en esta ocasión. Al tiempo, eso va a ser lo difícil, pretendo ser lo más contundente, que no hiriente, posible.

No me gusta la gente maleducada. Me gusta la gente con principios, aun cuando no los comparta.

No me gustan los “sobraos”. Me encanta la gente que comete errores; incluso aquellos que tienen dificultades para reconocerlos.

No me gustan los paniaguados. Me emocionan las personas que con tal de que los suyos puedan salir adelante han hecho, hacen y harán lo que haga falta.

No me gustan los “borreguitos”. Me encanta quién sigue a alguien pero qué, cuándo no le gusta el camino seguido lo abandona; no se suicida con el pastor.

No me gustan los redentores. Me encantan los arrepentidos.

Me gustan los compañeros. No me gusta quién te acompaña, únicamente, camino del éxito.

Y dichas estas cositas, solo un poquito más.

Hay que tener poca, escasa, nula catadura moral para ver como un compañero tuyo de trabajo dice adiós y no tener ni tiempo ni ganas, siquiera, para volver la cabeza y con un simple gesto, desearle un buen camino, aun cuando lo quieres lejos de ti. Hay que ser muy paria para pensar que con ese tipo de gesto, a alguien, se le puede convertir en paria. Hay que ser… hay que ser MALA PERSONA.

Mucho me temo que no soy yo quién para catalogar a nadie de buena o mala persona. Yo solo me siento autorizado para saber que cuanto critico a buen seguro que he utilizado, y por ello conozco; y de ello me arrepiento. Pero ese mismo yo, me siento autorizado para reconocer que si he hecho algo similar a lo que hicieron los representantes del Grupo Municipal Popular en el salón de plenos del Ayuntamiento de Novelda el pasado jueves tengo que ser recriminado.

Hay que ser maleducado, hay que estar “sobrao”, hay que precisar ser paniaguado, algunos tienen que ser muy borreguitos y, se tiene que estar poco arrepentido para salir a la calle, tan tranquilamente al día siguiente de permitir que un compañero de tu grupo dimita y tú ni siquiera te dignes a saludarlo a la salida.

Hay que tener principios, hay que haber cometido errores y haberlos reconocido, hay que luchar por las personas al margen de su forma de pensar, hay que ser adoctrinado pero no animal de lana, y sobre todo hay que ser compañero para comportarse como se comportó el resto (Grupo Municipal Popular al margen)  de la corporación municipal en el Ayuntamiento de Novelda el pasado jueves a la hora del adiós de Maite Botella Prieto.

Maite Botella, lejos de cualquier otra consideración o atribución, lo único que ha hecho en política, los últimos años, ha sido trabajar, mejor o peor, pero trabajar por y para Novelda. A unos les gustará más o menos su trabajo. A otros le gustará más o menos como persona, eso no nos ocupa. A otros les encantará sacarle cantares. A otros alabarle sus logros. Pero a los más, en lo que nos ocupa, nos duele haber despedido a una de las personas que más sabe de la actualidad municipal y consistorial de los últimos años. A los más; estoy seguro.

Pero no al portavoz municipal del PP en Novelda y sus acólitos (sinónimo de satélites. ¡Para que no haya malos entendidos entre tanta materia gris!), que no se dignaron ni a un simple gesto en el HONORABLE ADIOS de su compañera. ¿O es qué no lo era? Con estos mimbres, ¿quién se atreve a ser “compi” de esta prole? Yo ya anuncié que no seré compi de la “joya marina” que nos viene. Y visto lo visto, ¿qué sigo haciendo aquí? Pero no se preocupen conociendo los antecedentes de d. Rafael Sáez, después de este blog, igual me vuelve a echar y ya me quedan menos preguntas que hacerme. De donde sea, pero igual me vuelve a echar. Va en su forma de ser, perdónenlo. Eso sí de la discrepancia de otros, aun cuando gráficamente registrada, ya verán como “rien de rien”.

De todos modos, tanto si me voy como si me echan, me despediré educadamente. ¡Algo ya llevo en mi haber!

Y es que una cosa es una cosa y otra es…. ¡En fin, no perderé las formas!


Ramón Martínez Piqueres